KUTNÁ HORA: LA CIUDAD QUE LLEGÓ A COMPETIR CON PRAGA

El Osario de Sedlec, la Catedral de Santa Bárbara, la Casa de Piedra, la columna votiva de la Peste,… Kutná Hora lo tiene todo. Una ciudad que en la Edad Media competía con Praga por ser la ciudad más importante (en términos económicos, culturales y políticos) y que finalmente se quedó atrapada en el tiempo. Curiosamente no es un reclamo turístico masivo, por lo que sus visitas suelen ser muy agradables. Se encuentra situada a unos 80km de Praga y eso propicia que su visita sea sencilla desde la capital checa.

Kutná Hora surgió junto a la explotación de las minas de plata que poseía (siglo X o anterior, aproximadamente). Durante el siglo XIII disfrutó de una gran explosión económica debido a estas minas y fue entonces cuando le disputó el puesto a Praga como una de las ciudades más importantes del país. Wenceslao II de Bohemia fue el causante de dicha explosión, ya que otorgó a las minas un título según el cual ordenaba la explotación de las mismas. Entre 1420 y 1434 sucedieron las guerras husitas. Durante estas guerras, y con intención de atacar a los taboritas, el emperador Segismundo decidió usar Kutná Hora como base militar. Por su parte el husita Jan Žižka decidió atacar Kutná Hora. Segismundo consiguió aguantar sus embestidas a duras penas, pero Žižka finalmente ordenó avanzar a los carros y Segismundo decidió retirar su ejército. Años más tarde, con las guerras acabadas, las tropas imperiales incendiaron la ciudad con la intención de que no fuese invadida de nuevo. En el siglo XVI Kutná Hora presenció su fallecimiento definitivo. Primero se inundaron las minas en 1541 provocando unas pérdidas enormes. Posteriormente Bohemia se sublevó contra Fernando I de Habsburgo, consiguiendo de esta forma que Kutná Hora perdiera los títulos ofrecido por Wenceslao II. La peste y la guerra (la Guerra de los Treinta Años) acabaron por enterrar la preciosa ciudad checa.

Todo esto ha contribuido a que Kutná Hora se mantenga prácticamente igual que en el siglo XVI. De esta forma podemos encontrar maravillas como la Iglesia de Santa Bárbara. Su construcción comenzó en 1388, pero no fue finalizada hasta 1905. Está considerada como una de las iglesias góticas más prestigiosas de Europa Central y en 1995 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Casa de Piedra data de 1460 y es una de las mejores conservadas. Otra de las grandes atracciones turísticas es el Osario de Sedlec. Posee cerca de 40.000 esqueletos humanos colocados como decoración y mobiliario. František Rint fue el encargado por la familia Schwarzenberg de poner en orden todos aquellos huesos de forma que decoraran el osario. Una de las piezas más impresionantes es la lámpara de araña formada con todos los huesos del cuerpo humano.

Kutná Hora es una de las visitas obligadas de cualquiera que pase por la República Checa. Allí mismo también podrás disfrutar de la cerveza típica checa y, cómo no, de su deliciosa comida. Una excursión que no te puedes perder por nada del mundo.

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